sábado, 6 de mayo de 2017

El día de la madre

Buenos días, buenas tardes, buenas noches...
Parece ser hoy y no mañana ni ayer es el día de la madre, por desgracia para mí no es hoy, lo es siempre porque cada día la llevo en mi mente y aunque ya han pasado cinco años, se dice pronto, sigo llamando a su teléfono cuando en mi vida ocurren cosas importantes.
Ya no puedo sentir sus abrazos, esos que dicen "Tranquila, todo irá bien" pero muchas de sus frases me ayudan cada día a no dejar de sonreír.
Cuando era pequeña no entendía algunos comentarios de mi madre que ahora con 32 años si comprendo a la perfección. Mi madre tenía una paciencia, que no he heredado, sobrehumana.
Siempre iluminaba con su sonrisa, su simpatía era con derecho de admisión y su mirada podría ser tan reveladora como intimidatoria, algo que sí he heredado.
Mi madre no creía en castigos ni prohibiciones, pero a su manera me enseñó los peligros del mundo y cómo afrontarme a ellos.
Me enseñó a tener confianza selectiva y seguir mis instintos, lo que nunca me enseñó es a vivir con dolor.
Los años pasan, te acostumbras a la ausencia y a sonreír en los recuerdos, a no entristecerte en la añoranza, más bien hacerte fuerte y seguir viviendo y luchando porque sería lo que querrían de ti.
Así que hoy, a parte de ser el día de la madre y de que muchos empiezan a tener comuniones, es un día cualquiera.
Vivámoslo y sonriamos a la vida.


La palabra madre es muy grande, cuando te quedas embarazada lo haces con una ilusión desmesurada, nadie te dice los riesgos que puedes tener ni lo mal que lo pasas cuando abortas.
Sueños y esperanzas que pones en esa persona que es fruto del amor, tuyo hacía él.
Y en otros casos no es madre quien pare, sino quien educa y pasa malas noches por hacerte sonreír.
Felicidades a todas las madres y recordad, aunque no queráis decir ni pareceros a vuestras madres, lo haremos, porque siempre están ahí sus recuerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario